30 de octubre de 2010

MIGUEL HERNÁNDEZ, poeta centenario...

...
Beso que viene rodando
desde el principio del mundo
a mi boca por tus labios.
Beso que va a un porvenir,
boca como un doble astro
que entre los astros palpita
por tantos besos parados,
por tantas bocas cerradas
sin un beso solitario.

¿Qué hice para que pusieran
a mi vida tanta cárcel?

Tu pelo donde lo negro
ha sufrido las edades
de la negrura más firme,
y la más emocionante:
tu secular pelo negro
recorro hasta remontarme
a la negrura primera
de tus ojos y tus padres,
al rincón de pelo denso
donde relampagueaste.

Como un rincón solitario
allí el hombre brota y arde.

Ay, el rincón de tu vientre;
el callejón de tu carne:
el callejón sin salida
donde agonicé una tarde.

El naranjo sabe a vida
y el olivo a tiempo sabe.
Y entre el clamor de los dos
mis pasiones se debaten.

Siesta que ha entenebrecido
el sol de las humedades.
Allí quisiera tenderme
para desenamorarme. 

Después del amor, la tierra.
Después de la tierra, nadie.











MIGUEL HERNÁNDEZ, poeta centenario. 



1 comentario:

Anónimo dijo...

Apresuradamente pienso: "He llegado tarde a este sitio como a veces siento llegar tarde a todo".

Pero no, aquí no, aquí acabo de llegar, pero siento haber estado desde el principio.

Así haces sentir, Elena.