30 de septiembre de 2011

Vuelve la hora feliz...


Vuelve la hora feliz. Y es que no hay nada
sino la luz que cae en la ciudad
antes de irse la tarde,
el silencio en la casa y yo.
Mi carne, que ha vivido en el tiempo
y lo sabe en cenizas, no ha ardido aún
hasta la consunción de la propia ceniza,
y estoy en paz con todo lo que olvido
y agradezco olvidar.
En paz también con todo lo que amé
y que no quiero olvidado.

Volvió la hora feliz.
Que arribe al menos
al puerto iluminado de la noche.

                                 Con Quién Haré el Amor  -fragmento-
                                                                   Francisco BRINES