8 de noviembre de 2012

Amatxo nerea

Del árbol de mi vida/ caen, una a una, las hojas./ Lo que hoy aún arde/ se extinguirá muy pronto./ Vendrá a inclinarse/ la madre sobre el niño./ Ver otra vez sus ojos quiero,/ su mirada es mi estrella/ ya puede todo lo demás borrarse,/ todo muere, todo quiere morir./ Sólo la madre eterna queda/ la que nos trajo./ Su dedo travieso escribe,/ en el aire huido nuestro nombre.../














No era ella mucho de literatura, poetas o poesía, yo sí... Que no podíamos ser más distintas mi ama y yo, como el agua y el aceite, o el día y la noche, el uno y el dos, polos opuestos... 


Hoy hace dos años que falleció. Cómo pasa el tiempo. Y cómo la echo de menos, parece mentira... 

Amatxo nerea, maite zaitut.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Estoy conociendo tu blog, escribí antes pero no sé si se envió.
Saludos
Inés