9 de abril de 2017

Mañanera, Aiako Harria...




 


















































































































































































En este txoko del Señor y la diosa Mari de los vascos viejos sus montañas huelen a mar, salitre y yodo.
Las cumbres de Aiako Harria son el último coup de force de los Pirineos antes de hundirse en el Cantábrico. Es como si un escalofrío de agua erizase su piedra recortando contra el cielo una estrella de tres puntas, en caída libre hacia la bahía.

Este txoko de mis etxegoyen viejos es, sencillamente, un privilegio. 
Yo, siempre agradecida...

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