sábado, 1 de mayo de 2010

Don Francisco Brines, poeta





"Acerco tu rostro hasta mi boca, y quiero que mi vida y tu historia concluyan bruscamente..." 

¡Pero qué bonito escriben los poetas! En este caso, Francisco Brines, valenciano, flamante Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2010. Llegó hasta mi biblioteca casi sin avisar, hace sólo unos meses, de la mano de otro poeta, gaditano él, de la Real Isla de San Fernando. 

Ahora solo nos queda dar, o que nos den, un beso como ése cada mañana, cada vez. Que no es tanto pedir...

jueves, 29 de abril de 2010

Iñaki Otxoa de Alda... AGUR!





Unas gotas de luna en los ojos del condenado, ayudan a bien morir... que dice el poema. Por Tolo Calafat, montañero, muerto en el Himalaya.
Que la inmensa luna llena de anoche le acoja y guarde por siempre, junto a Iñaki Otxoa de Alda y todos los demás. Agur! Goian bego.

lunes, 26 de abril de 2010

GERNIKA... NO A LA GUERRA!


GERNIKA, 26 de abril de 1937. "... Nadie puede tender sobre tal sueño el manto de la noche,/ callar tal grito, tal lámpara extinguir/ que alumbra la explosión de la muerte interminable,/ la cámara interior donde no puede/ reposar ni morir en el gris de Guernica, la memoria.../ Unos versos de José Ángel Valente para el no olvido. 

NO A LA GUERRA! A cualquier guerra. Siempre, por siempre

Aniversario maldito

"... Nadie puede tender sobre tal sueño el manto de la noche,/ callar tal grito, tal lámpara extinguir/ que alumbra la explosión de la muerte interminable,/ la cámara interior donde no puede/ reposar ni morir en el gris de Guernica, la memoria..." 
Unos versos de José Ángel Valente para el no olvido. 


GERNIKA, 26 de abril de 1937. NO A LA GUERRA!  A cualquier guerra. Siempre, por siempre.

miércoles, 21 de abril de 2010

Dorothy Heigth, una mujer negra...

“… Cuando repique la libertad y la dejemos repicar en cada aldea y en cada caserío, en cada estado y en cada ciudad, podremos acelerar la llegada del día cuando todos los hijos de Dios, negros y blancos, judíos y cristianos, protestantes y católicos, puedan unir sus manos y cantar las palabras del viejo espiritual negro: ¡Libres al fin! ¡Libres al fin!..." 
Cuando Martin Luther King repetía, en el ya lejano 28 de agosto del 63, aquello de Tengo Un Sueño en la misma tribuna, junto a él, estaba Dorothy Heigth. Mujer, negra, militante de los derechos civiles hasta su último suspiro. Un ser excepcional y a quien mucha pseudo-feminista que anda suelta por ahí no llega, ni llegará nunca, a la puntera de su zapato. Murió ayer, con unos increíbles y lúcidos 98 años. 
Goian bego.