jueves, 22 de diciembre de 2011

La belleza existe

Un regalo que me han hecho... La belleza existe, que duda cabe... me dice. Me conoce y me quiere bien. Por eso, porque la belleza, como el cariño, es mejor compartida, disfrutad...

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Santo Tomaseko eguna!

Santo Tomás... la última y nada más!! solía decir el aita, y siempre caía la siguiente. No es un mal plan para un día como el de hoy, desapacible, pasado por agua. Con todo, a por él!


Santo Tomas'ko periya,txorizua ta ogiya!!!! 

sábado, 17 de diciembre de 2011

Cesaria Evora... agur!

Le decían La Diva de los Pies Descalzos, no era cierto, nunca lo fue. Hace apenas veinte años el mundo le abrió sus brazos y ella dejó atrás una vida de pobreza, temores y menosprecios. Pero siguió siendo la misma mujer negra del África portugués cuya voz arrastraba años y años de alcohol y humo de tabaco. Hasta el último de sus días con un cigarrillo entre los dedos... Esa voz no desgarrada pero llena de matices oscuros brillaba sin embargo como pocas otras, se podía tocar lo que ella entonaba, hasta lo que no entonaba se podía tocar... Nadie más alejado del divismo, del mismo cielo, que Cesaria Evora, que cantaba como los ángeles. Se nos ha muerto la no diva, adiós a sus pies descalzos, a su sonrisa triste... Goian bego, anderea. AGUR! Y bésame mucho...



martes, 13 de diciembre de 2011

Fly me to the moon...

Hoy hubiera cumplido todos los años del mundo, noventa y muchos, pero ni aún así... Como si nada, como si cantara sólo para mi... fill my heart with song, let me sing for ever more, fly me to the moon... 
Y la luna fea de diciembre...


lunes, 12 de diciembre de 2011

... y todo es posible.


Ahora mismo enhebro esta aguja
con el hilo de un propósito que no digo
y me pongo a remendar. Ninguno de los prodigios
que anunciaban taumaturgos insignes
se ha cumplido, y los años pasan de prisa.
De nada a poco, y siempre con el viento de cara,
qué largo camino de angustia y de silencios.
Y estamos donde estamos, más vale saberlo y decirlo
y asentar los pies en la tierra y proclamarnos
herederos de un tiempo de dudas y de renuncias
en que los ruidos ahogan las palabras
y con muchos espejos medio enmascaramos la vida.
De nada nos vale la añoranza o la queja,
ni el toque de displicente melancolía
que nos ponemos por jersey o corbata
cuando salimos a la calle. Tenemos apenas
lo que tenemos y basta: el espacio de historia
concreta que nos corresponde, y un minúsculo
territorio para vivirla. Pongámonos
de pie otra vez y que se sienta
la voz de todos solemne y claramente.
Gritemos quién somos y que todos lo oigan.
Y al acabar, que cada uno se vista
como buenamente le apetezca, y ¡adelante!
que todo está por hacer y todo es posible.

                                                                      Miquel MARTI i POL -Ahora mismo-