jueves, 13 de diciembre de 2012

Que no hagan callo las cosas...

Ser en la vida romero,
romero sólo que cruza siempre por caminos nuevos.
Ser en la vida romero,
sin más oficio, sin otro nombre y sin pueblo.
Ser en la vida romero, romero... sólo romero.
Que no hagan callo las cosas ni en el alma ni en el cuerpo,
pasar por todo una vez, una vez sólo y ligero,
ligero, siempre ligero.

Que no se acostumbre el pie a pisar el mismo suelo,
ni el tablado de la farsa, ni la losa de los templos
para que nunca recemos
como el sacristán los rezos,
ni como el cómico viejo
digamos siempre los versos.
La mano ociosa es quien tiene más fino el tacto en los dedos,
decía el príncipe Hamlet, viendo
cómo cavaba una fosa y cantaba al mismo tiempo
un sepulturero.
No sabiendo los oficios los haremos con respeto.
Para enterrar a los muertos
como debemos
cualquiera sirve, cualquiera... menos un sepulturero.
Que no hagan callo las cosas ni en el alma ni en el cuerpo.
Pasar por todo una vez, una vez sólo y ligero,
ligero, siempre ligero.

Sensibles a todo viento
y bajo todos los cielos,
poetas, nunca cantemos
la vida de un mismo pueblo
ni la flor de un solo huerto.
Que sean todos los pueblos
y todos los huertos nuestros...


                                                       León FELIPE




















lunes, 10 de diciembre de 2012

Día Internacional de los Derechos Humanos, le dicen...

Un año más. Nada ha cambiado, el mismo mensaje, la misma rabia, puro hartazgo... 

Hoy se cumplen sesenta y cuatro años del día D en que la ONU proclamara con toda solemnidad la Declaración de los Derechos del Hombre, ya me contaréis... O mejor no, que este perro mundo sigue siendo el mismo infierno de entonces, de siempre, para según quién. Y hay millones de según quién. Y suma y sigue…

La hambruna del tercer mundo y del siguiente, los juicios sumarísimos, los periodistas silenciados, las mujeres golpeadas y las muertas a golpes, las tapadas, las lapidadas, las invisibles… los niños sin infancia, los exiliados, los condenados a muerte, los apátridas y los sin papeles, los explotados… los enterrados en la cuneta, los que les aguardan en casa, tantos gobiernos sin vergüenza, el Vaticano sin alma, los refugiados de Tinduf, la Gaza palestina, Darfur, Siria y Haiti, el Sahara ocupado, las guerras con cuartel, los perros de la guerra, los conflictos olvidados... Y hoy, además, los trabajadores sin trabajo, jóvenes y viejos, las familias sin pan, los desahuciados, los sin hogar y sin futuro, perra vida ésta que campa a sus anchas justo ahí, frente a nuestras narices.

El mundo celebra hoy el Día Universal de los Derechos Humanos. Será el que pueda. Y los que no tienen conciencia.




martes, 4 de diciembre de 2012

Tiempo de cerezas

Buscando ya no recuerdo qué tropiezo con lo inesperado... Mi cachorro pecho-látigo, que entonces le decía su attona, mil años ha sin ser tanto tiempo, tiempo de cerezas en Jerte y también en mi corazón...
Que no nos pisen las flores, que diría y lo aprendí de quien sabe caminar sin duelo.
Nostalgia, pura vida...
Román...