
Cantos rodados y letras afiladas, recuerdos, guiños literarios, inquietudes... La vida, mis cosas y yo.
domingo, 4 de mayo de 2014
viernes, 2 de mayo de 2014
No hay cielo ni horizonte...
Aquí no hay cielo,
aquí no hay horizonte.
Hay una mesa grande para todos los brazos
y una silla que gira cuando quiero escaparme.
Otro día se acaba y el destino era esto.
Es raro que uno tenga tiempo de verse triste:
siempre suena una orden, un teléfono, un timbre,
y, claro, está prohibido llorar sobre los libros
porque no queda bien que la tinta se corra...
aquí no hay horizonte.
Hay una mesa grande para todos los brazos
y una silla que gira cuando quiero escaparme.
Otro día se acaba y el destino era esto.
Es raro que uno tenga tiempo de verse triste:
siempre suena una orden, un teléfono, un timbre,
y, claro, está prohibido llorar sobre los libros
porque no queda bien que la tinta se corra...
jueves, 1 de mayo de 2014
Silvia Pérez Cruz, maravilla...
Nunca tanto como los amigos, nunca...
Gracias, gracias, gracias...
Maravilla...
… la música hace vibrar unas cuerdas que no son desemejantes de las que hace vibrar la poesía, la diferencia está en el instrumento: si la poesía utiliza la palabra, quiere decir que utiliza todavía el concepto… la música, eximida de esa servidumbre, se expresa con una libertad todavía más innombrable, más libertad específica, más generosa...
Vicente ALEIXANDRE, poeta.
… la música hace vibrar unas cuerdas que no son desemejantes de las que hace vibrar la poesía, la diferencia está en el instrumento: si la poesía utiliza la palabra, quiere decir que utiliza todavía el concepto… la música, eximida de esa servidumbre, se expresa con una libertad todavía más innombrable, más libertad específica, más generosa...
Vicente ALEIXANDRE, poeta.
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