miércoles, 15 de diciembre de 2010

Nere txoko, zati txiki bat behintzat, Julian Iantziren eskutik.

Julian Iantzi... grande!

Versos de Marti i Pol en este miércoles frío de diciembre...

"Ahora que estoy muy solo y es de noche afuera
te escribo apenas para decirte que las cosas
nada han cambiado desde que nos dejamos,
que los árboles mueren lentamente, como siempre,
y el río sigue su curso de cada día.
Te escribo en el Pueblo y me crecen líquenes
en las manos, las palabras me resuenan
silencio adentro, entre libros y sueños.


Estoy tan solo que ni oso moverme.
El tiempo se me va entre el estorbo
que soy, si miro hacia atrás,
y el horizonte de ti que se me aleja.
Todo ahora es reposado, tal vez
porque el riesgo es mayor y me maravilla
saber que me lo juego a una palabra.
Siempre hay un gesto profundo que no se mide
ni con las manos ni con la voz, un gesto que nos deja
tan enfrente de nosotros que se diría
que hemos vuelto a nacer. Podría yo
llenar de presencias este silencio enorme
y, poco a poco, hacerlo el centro;
podría decirte cosas más concretas
para convertir en arena la soledad
y arraigarme en ella, pero entonces
un viento salado me heriría los labios
y amo más el ocio de hablarte.


He aquí pues: te escribo y es de noche afuera.
¿Qué más podría hacer por retenerte
si el tiempo nada puede ya contra la espera
que me he impuesto de ti, si no me llega
rumor alguno de la noche y estoy inmóvil
porque el silencio eres tú y temo perderte?
Cada palabra es una mano que se abre
para acoger a otra mano. Soy todo palabras
y me entrego entero porque crecer
no mancha ya mi piel ni me desconcierta.

Sé esto desde que cada cosa
se me hace presente, insólita y precisa,
al cerrar los ojos, desde que me golpea
la nostalgia como una pesadilla y vivo siempre
hacia mí mismo. Hay días -créeme-
en que me niego a pensar en ti. No quisiera
separarte del silencio ni someterte
a la medida del deseo, y en cambio
te me muestras tan clara que parece
que tengo la sangre llena de vidrios.

Ahora te escribo, ya ves, para decirte apenas
que todo es como antes, que nada cambia
en el fondo si no lo tocamos nosotros,
que sólo nos atañe este silencio
compartido, y el riesgo de creer y crecer
como árboles aislados que une, a ratos,
un mismo viento o una misma lluvia..."


CARTA - Versos de Miquel Marti i Pol, poeta con mayúsculas.





La sonrisa, permanente. Y la palabra, siempre, para contar y compartir, para seguir.

martes, 14 de diciembre de 2010

Ella Fitzgerald with Joe Pass. Stormy Weather...

Abestia, ahotsa, doiñua... uff... oparia, apartakoa.
How's the stormy weather now?





Es una pasada, casi una caricia. Esa voz, la manera de decir de la gran Ella y el sonido limpio, como si hablara, de la guitarra de Joe Pass.  La letra, bellísima... Stormy Weather...

lunes, 13 de diciembre de 2010

ENRIQUE MORENTE, Agur!

Ni entiendo ni sé nada sobre el tema, aunque debo confesaros que el flamenco es algo que me inquieta, en el buen sentido, digo. Me revuelve, me hacer sentir, como si algo revoloteara en mi oído, en mis tripas... Y en ocasiones escuchar a según quién me emociona profundamente. Enrique Morente es uno de ellos. Ha fallecido hace unas horas en Madrid y, sea por lo que sea, lo he sentido y mucho.



Morente jauna, agur! Goian bego.


Pero hoy no me puedo quedar aquí. Tengo unos locos maravillosos rondando este txoko virtual, desorganizado y sin pretensiones pero mío, compartiendo con todos quienes nos asomamos a sus blogs un trozo de lo que son, de lo que sienten y saben, y buscan y quieren. Uno de ellos, Enrique Montiel, lo sabe todo sobre flamenco y es un escritor de primera. Y ha escrito algo tan hermoso sobre Morente que no puedo menos que reproducirlo aquí, sin su permiso y desde la entrañable amistad que nos une. El maestro dice...


Hasta pronto, Dulzura
Enrique Morente se está yendo. Desde su Granada, su Albayzín maravilloso. La dulzura cae como la nieve sobre Granada. Lloramos. Quienes han venido a poner bálsamo sobre nuestras heridas, quienes llegaron, como Enrique, para dar calor al frío de la vida, tantas veces, y se van, nos llevan de nuevo por el valle del Desconsuelo y la Tristeza, que son cruces de caminos negros con árboles pelados, renegridos por los incendios agotados, y tierra seca. Vuelve lo yermo cuando esta lluvia, esta canción de melismas antiguos y mirada contemporánea, la canción que se llama Enrique Morente, se agosta y encierra en el misterio, para siempre. Como otras veces me niego a aceptar la muerte. Si todos somos seres para la vida mucho más lo sois quienes habéis venido a hacer la vida vivible, placentera, soñadora y feliz. Como tú, Enrique. Tú, Dulzor, Dulzura, Morente. Con el pañuelo en la mano, como se despide un barco, hasta pronto. El Señor de la Verdad, el Bien y la Belleza te espera cuando llegues.

... y me emociono de nuevo. Y el adiós de su hija, de dónde sacó esa fuerza, por Dios! Impresionante...

sábado, 11 de diciembre de 2010

It's a man's world...

Todo por hacer, finde complicado... Pero dicen, y lo dijeron y cantaron antes, que éste es un mundo de hombres pero no sería nada sin una mujer. Que no se diga, pues, cuestión de coger impulso y a por él. Has gaitezen ba...