jueves, 19 de abril de 2012

La mar de Hondarribi...

Si alguien me preguntara sobre mi primer recuerdo a todo color no tendría dudas… el mar. Y no cualquier mar, no, el mar de Hondarribi. Ese mar azul oscuro que va y viene mientras camino, resuelta y sin miedo, cogida de la mano de mi aita, por el ancho pretil que recorre la línea de costa de la playa del Onyarbi de mi niñez hasta el viejo puerto refugio. Mi primera sensación… nostalgia, tal vez. Pero enseguida pasa, porque el mar permanece. Es una constante en mi vida, junto con la montaña. Y como este txoko en el que he nacido es generoso con sus hijos, no tengo por qué elegir, que ofrece y me lo da todo. Mi segunda sensación, pues, plenitud, pertenencia, me siento en casa… 


Y en mi casa el mar es femenino, porque es tierra de pescadores y traineras. La mar de los arrantzales viejos de la Cofradía de Mareantes de San Pedro y los barcos pintados de rojo, verde o azul, el mismo color que las casas del Barrio de la Marina, con sus peskateras en la calle, vendiendo antxoas recién desembarcadas. La mar de la vieja venta, del paseo Butrón y el espigón que discurre paralelo al de Hendaia, la mar que primero es ría, la ría del Bidasoa, l’autre côté, Iparralde… más sensaciones… en la mar no hay fronteras. 


Del mar me gusta casi todo… el olor a salitre, la brisa, las mareas, el sonido del agua cuando está en calma y cuando no, la barra sobre el horizonte, los faros, el espejo en el que se convierte por la noche, “la luna sobre el mar riela” como en el verso de Espronceda… Aunque nada hay comparable a sentarse y mirar, allende el mar, desde la atalaya natural de Aiako Harria. Que en esa roca mil-milenaria, con la bahía de Txingudi frente a mí, puedo ver el Mar Externum de los romanos y el Golfo de Vizcaya de los vascos viejos. ¿Sensaciones? Entonces, todas. El tiempo se para y me siento empequeñecer. Y me encanta.

Es mi mar, la mar de Hondarribi...




El mar de Hondarribi...




Grisa guziak, itxasoko isladak, zeruko argia... euritan blai... gaur goizean...

miércoles, 11 de abril de 2012

El cielo callejolero de Madrid

 






































En todas las almas, como en todas las casas, además de fachada, hay un interior escondido... Raul Brandáo, en la contraportada del libro de Saramago, CLARABOYA, un tesoro. Pero qué bonitas librerías hay en el viejo Madrid... 
Es cuando se hace ley la máxima aquélla, de Madrid al cielo... 


lunes, 9 de abril de 2012

domingo, 8 de abril de 2012

ABERRI BIZIA, Irunen ere...

"Alderdikideok, lagunok... eguerdion denori.

El año 1932 el Partido Nacionalista Vasco sacaba a la calle a su militancia y seguidores para anunciar la resurrección de la Patria Vasca. Era el primer ABERRI EGUNA. Desde entonces  no ha habido año en la que el Partido no haya reivindicado en esta fecha el derecho del Pueblo Vasco a su libertad y a su plena expresión política e institucional. En ese mismo año 1932, en Irun se constituyó también nuestro primer Batzoki, en la Plaza Urdanibia. Hace ya ochenta años que aquellos primeros irundarras tomaron la decisión de organizarse y afiliarse a EAJ y trabajar por nuestra Patria. A ellos les tocó vivir, a partir de entonces, la peor coyuntura política y social. La dictadura, la falta de libertad, el exilio, dejaron tras de sí muchas víctimas, dolor y mucho sufrimiento. 

Ochenta años en los que la sociedad vasca ha tenido que vivir, adaptarse y mantener viva la esperanza y la ilusión. Años de guerra, represión y violencia. Pero ha habido siempre entre nosotros personas con un espíritu luchador inquebrantable, que han anhelado, han soñado y han trabajado duramente toda su vida para hacer realidad su sueño “Euskadi, Patria y Nación”. Podríamos citar muchos nombres pero hoy sólo tengo uno en la cabeza, quizás porque hace poco que se ha ido, que ya no está entre nosotros, Ramón Agesta Irastorza, Jelkide y abertzale. Goian bego.

Ochenta años en los que, tras los cuarenta de dictadura, también nuestro pueblo comenzó una nueva etapa que, sin embargo, continuó marcada por el terror y la violencia de ETA que nos ha castigado a todos y ha lastrado la convivencia entre vascos, construyendo un universo de discrepantes al que tacharon de “enemigo” y contra el que desplegaron toda su rabia inhumana. También Irun ha sufrido el envite de esta violencia injustificada, asesinatos, atentados, concejales y cargos públicos escoltados, amenazas, miedo, rencor… Una historia que esperemos no se repita jamás porque sobre la muerte, la fuerza y la violencia no hay nada que se construya, salvo la angustia, el rencor y la consternación. Felizmente, parece que todo ello es ya cosa del pasado.

Dentro de unos días se cumplen seis meses desde que ETA declarara el fin de su actividad armada. Y es este ABERRI EGUNA 2012 el primero en mucho, muchísimo tiempo, en el que los vascos reclamamos el derecho a nuestra soberanía con la misma convicción de siempre pero sin el azote ni la amenaza de la violencia de ETA. Y aunque la paz en Euskadi no es aún una realidad completa no podemos minusvalorar ni echar en saco roto lo que este pueblo ha conquistado con la derrota del terror, porque nunca hemos vivido un tiempo de ilusión y confianza en el futuro como el actual. A pesar de todas las incertidumbres que ahora nos atenazan dada la difícil coyuntura económica que estamos atravesando, nunca antes este pueblo ha afrontado un futuro tan lleno de posibilidades como el de hoy.

Primer ABERRI EGUNA, por lo tanto, sin la violencia de ETA. Primer ABERRI EGUNA de un nuevo tiempo para Euskadi.

Una Euskadi que se reconoce como país, que se identifica con sus símbolos y su cultura, con su lengua e instituciones, con su vocación de autogobierno. Y una sociedad que se identifica con esta nueva Euskadi, que confía y cree en ella, y al mismo tiempo le exige cada vez más, y así debe ser. Porque la clave de nuestra subsistencia como pueblo ha sido la identidad, la integridad de nuestros valores pero también, nuestra ductilidad, nuestro dinamismo. Enfrentar cada nuevo tiempo, saber adaptarse sin perder nunca el horizonte que nos marcaron nuestros mayores y que, hoy más que nunca, es una alternativa indiscutible: la plena soberanía, la consecución de la Nación Vasca, una Euskadi soberana, libre y en paz.

Y tenemos capacidad y suficiencia para ello, no olvidemos que EAJ es el partido en el que más vascos y vascas confían, aún hoy, después de sus más de cien años de historia, y debemos seguir siéndolo. Por ello, desde aquí, como Lehendakari de este batzoki, a todos quienes han tenido y tienen en EAJ un motivo de esperanza, a quienes consideran que, sin ser los únicos, somos el mejor instrumento para la construcción nacional de Euskadi, les aseguramos que somos merecedores de su confianza, que seguiremos estando donde hemos estado siempre, fieles a nuestros principios y a nuestra forma de entender la política al servicio de los intereses de Irun y Euskadi.

Porque Euskadi, la nación vasca, se construye día a día, pueblo a pueblo. No somos una entelequia, somos ciudadanos de carne y hueso, personas de a pie con preocupaciones vitales, necesidades reales y problemas a resolver. Vascas y vascos con memoria histórica, con una lengua y cultura propias, una historia común y un patrimonio colectivo, un enraizado sentimiento de pertenencia y una identidad nacional.

Alderdikides, amigos, en 1932 el Partido celebró su primer ABERRI EGUNA bajo el lema Euskotarren aberria Euzkadi da-Euzkadi es la patria de los vascos. Hoy, ochenta años después, sigue plenamente vigente y está más vivo que nunca. En este ABERRI EGUNA 2012 los hombres y mujeres de EAJ renovamos nuestro compromiso en este tiempo nuevo de una Euskadi sin ETA y el camino que tiene ante sí para reconocerse como Nación plena.  Euskadi, Nación Europea. Euskadi, Nación en paz. ABERRI BIZIA!! Hitza hitz!!!

GORA IRUN!!!
GORA EUSKO ALDERDI JELTZALEA!!!
GORA EUZKADI ASKATUTA!!!"