lunes, 25 de febrero de 2013

Luna llena. Y yo, una...

LA NOCHE / 1
No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada entre los párpados. Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo una mujer atravesada en la garganta.

LA NOCHE / 2
Arránqueme, Señora, las ropas y las dudas. Desnúdeme, desnúdeme.

LA NOCHE / 3
Yo me duermo a la orilla de una mujer: yo me duermo a la orilla de un abismo.

LA NOCHE / 4
Me desprendo del abrazo, salgo a la calle.
En el cielo, ya clareando, se dibuja, finita, la luna.
La luna tiene dos noches de edad.
Yo, una.


                             Eduardo GALEANO





























viernes, 22 de febrero de 2013

Hojas. Y letras...

Igual que me sostiene
la tibia sensación de estar cayendo
por la ladera dulce del otoño
de mi vida, y acaricio
despacio –como vuelan las hojas-
mi cuerpo que ya lleva
el olor de la tarde,
así cae este poema
en el papel dorado de tu carne
y así –voluptuosa-
su letra breve te acompaña...


                 - Las Hojas Muertas - 
                                  Ángeles MORA 





viernes, 15 de febrero de 2013

Seguiremos

En el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer Infantil, creo que se dice así...
No me gustan los días D ni el compromiso tasado. Prefiero el toque de atención a los pequeños detalles, siempre que podamos y  por pequeños que parezcan, con las armas que unos y otros tengamos a mano. La mejor de todas, la imaginación. La más valiosa, la generosidad. Nuestro mejor aliado, saber que se puede.
Seguiremos...
Y Macaco, grande...







jueves, 14 de febrero de 2013

... por ir así buscándote.

Perdóname por ir así buscándote
tan torpemente, dentro
de ti.
Perdóname el dolor alguna vez.
Es que quiero sacar
de ti tu mejor tú.
Ese que no te viste y que yo veo,
nadador por tu fondo, preciosísimo.
Y cogerlo
y tenerlo yo en lo alto como tiene
el árbol la luz última
que le ha encontrado al sol.
Y entonces tú
en su busca vendrías, a lo alto.
Para llegar a él
subida sobre ti, como te quiero,
tocando ya tan sólo a tu pasado
con las puntas rosadas de tus pies,
en tensión todo el cuerpo, ya ascendiendo
de ti a ti mismo.
Y que a mi amor entonces le conteste
la nueva criatura que tú eres...   


                              Pedro SALINAS