Aitatxo nerea, maite zaitut…
Cientos de veces, la hemos bailado cientos de veces en el salón de casa... Las Palmeras de Alberto Cortez, el aita y yo. Y no había nada más...
Cantos rodados y letras afiladas, recuerdos, guiños literarios, inquietudes... La vida, mis cosas y yo.