sábado, 9 de enero de 2010

Weber- Fechner... ambos los dos.




Hoy, comentando la mala leche que a veces me gasto –que la tengo, pero es llevadera, que conste- me han puesto etxeko-lanak. La ley de Weber- Fechner, ley que relaciona la respuesta a un estímulo con la intensidad de éste, el umbral de la sensación, las percepciones. Es lo que explica que no quedemos impasibles ante el sufrimiento de alguien cercano pero podamos hablar, como si nada, de la hambruna que afecta a millones de personas en Africa… o que nos sintamos más preocupados por la suerte de los activistas de Greenpeace detenidos en Dinamarca que por el fracaso de la Cumbre del clima cuyas consecuencias son impredecibles para el mundo. Una especie de ley universal que describe nuestra percepción subjetiva de las cosas. Pero, y los sentimientos? Y el deseo? Y el amor? Puede un logaritmo explicar el porqué del vuelo de mariposas en la boca del estómago cuando sentimos, deseamos, amamos? Dicen que si, pero como que no. Será mi mala leche pero lo digo como lo pienso: eso no se lo cree ni la madre que los parió! A Weber y Fechner, digo. Sea juntos o por separado…

miércoles, 6 de enero de 2010

Dia de Reyes, Enero 2009



Con niños pequeños la casa, a estas horas, era una locura. Digamos que hoy el tema está tranquilo, pero yo ya he echado un vistazo a mis zapatos. Año de libros, intuyo... los míos hablan de sotaventos y mareas escoradas, los del resto, ya se verá...

Y besos, me han traído muchos besos, algunos de muy lejos, mi mejor regalo. Y luego están los viejos amigos que vuelven en forma de mensajes y llamadas por Navidad y los nuevos, que han sido un tesoro inesperado...  ¿qué más pedir?

martes, 5 de enero de 2010

Pere Gimferrer, poeta.

Euria ta hotza... ha amanecido gris y lluvioso  tu país del Bidasoa. Y hace frío, más aún que, dicen, va a hacer. Me gusta el invierno, soy caprichosa... 



"... En invierno, la lluvia dulce en los parabrisas, las carreteras brillando hacia el océano, el erizo de mar al fondo del armario, el viento que recorre los pasillos y no se cansa de pronunciar tu nombre..."  
                                                                                                                                                             Pere Gimferrer, poeta.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Acabo de entrar en casa, quedar con mi amiga Ana es algo siempre impredecible, una gozada, pues. Han caído unos cuantos txakolis y algunos pintxos para hacer bulto, el resto, cháchara entre amigas, vaya par...! Es que no ha quedado político ni seglar con cabeza...


Mi amiga Ana, grande por fuera y por dentro, donostiarra ella, de sangre navarra, hace años que despliega su capacidad de seducción y trabajo por tierras sevillanas. La amatxo de mi tesoro, de Sahara...
Y como dice mi querido Enrique, bendita la Navidad  que acerca a las personas que uno ama. Amen.