domingo, 31 de enero de 2010

La foto...



Bilbo está preciosa hasta cuando llueve, y nos ha llovido con ganas. Las mismas que han abarrotado el Arriaga para homenajear, de la mano de los premios Fundación Sabino Arana 2009 a Juan José Ibarretxe, los hombres y mujeres de la mar, Altuna y Uria Construcciones, la Real Sociedad, Manuel Patarroyo e Inma Shara. Destacaría tantos detalles...! Me quedo con la sencillez del gran investigador Patarroyo, la serenidad de los Altuna y Uria glosando su trabajo y la figura de Iñaxio, los cien años de la Real en territorio del Athletic, la dignidad de nuestros arrantzalek, el "no me lo creo" de Inma Shara y la ovación cerrada a un Ibarretxe sereno, humilde y agradecido, lanzando al cielo un beso a Begoña, su fiel secretaria durante años y que murió hace solo unos meses.
Bilbo siempre merece la pena y hoy estaba entre amigos. 

sábado, 30 de enero de 2010

Llueve...


Qué forma de llover...! Me encanta la lluvia, como huele, como suena... 
Y si cada gota de lluvia fuera un beso?


SABINO ARANA sariak 2010


Dentro de nada me voy a Bilbo, que mis dos hombres me regalan el día libre y se quedan al cuidado de la amona. Teatro Arriaga, doce del mediodía, entrega de los Premios 2009 de la Fundación Sabino Arana. Y luego, unos potes por las siete calles y comida improvisada con June y Julen, que los dos andan de exámenes y entre curro y estudio no tienen tiempo para cocinar. Que el poco que les queda libre sea para quererse.
Enero se va y no deja de llover…

martes, 26 de enero de 2010

Marea escorada...



"... Un hombre casado es un poco mujer, un hombre a caballo es un poco caballo, un hombre embarcado es un poco mar, es un poco barco, es un poco. Casarse no, lo malo es ser viejo, lo más bonito es ir llegando, tomarlas de la mano, separarles el pelo, lo más bonito..."

MAREA ESCORADA, de Luis Berenguer.

jueves, 21 de enero de 2010

Abrazados


Enrique me ha hecho llegar desde su San Fernando natal, la Real Isla de León que fue, una foto que encierra todo el misterio del amor. En una necrópolis del neolítico, dos esqueletos, un hombre y una mujer enterrados frente a frente, enlazados brazos y piernas. Dicen que no es el hallazgo más valioso de entre los que han salido a la luz. No sé yo. ¿Cómo medir la emoción de un abrazo de 6.000 años? Ni imaginarlo puedo.
Me comenta Enrique y con razón … inevitable no recordar el verso final del poema de Quevedo, polvo serán, mas polvo enamorado...
Pues si. Mirad la foto, sólo eso.