jueves, 16 de junio de 2011

Hace mil años...

Las niñas buenas de la Compañía de María, Irun, hace mil años.  Uniforme azul, insignia y calcetines blancos, día de fiesta... txintxo-txintxoak...

Unos pocos años después, cambio de uniforme y de look. Y ni por ésas, que la monja que me colocó el botón de la camisa y el gancho en el pelo hizo lo que pudo la pobre mujer.
A la ama no le gustaba nada esta foto, Ay! esos pelos... decía, pero al aita le encantaba...

miércoles, 15 de junio de 2011

No sed buenos. Ni buenas tampoco...

El viejo Bendetti, carnal y descreído, miraría con ojos de poeta esta luna de junio, casi llena, roja ella, plena será...  

Y como si le oyera, como si estuviera aquí, no sed buenos, diría. Ni buenas tampoco, añado yo...


"... se fueron a su cama de sábanas gastadas 
con acre olor a sexo deslunado 
su camanido de crujiente vaivén 

y libres para siempre de la luna lunática 
fornicaron al fin como dios manda 
o mejor dicho como dios sugiere."

                                                                                -Hombre que mira a la luna-
                                                                                         MARIO BENEDETTI


lunes, 13 de junio de 2011

Hallelujah...

Junio que avanza, humano aroma...


OLOR DE AMOR
                                                 -Carlos Edmundo de Ory-

Hueles de una manera diferente.
Amar es una forma de olor. 
El cuerpo impone su presencia de aroma que subleva 
esa selva, ese bosque
que somos.
No te veo. 
No llego a tu contacto. Llegan flores 
raras, deshechas, invisibles.
Certidumbre de ti en medio de la noche.
Un salvaje rosal es tu olor. Una 
paloma es, y su vuelo recorre
hasta mí el aire. Una
profunda cabellera esparcida en el borde 
de mi memoria.
Tu enredado aroma
entre mis dedos algo tuyo esconde.
Hasta mi llegas cada día hecha
olor enmarañado de azucenas y áloes.
Trasminas existencias. Te declaras
realidad amorosa que responde 
a mi busca. Llamada
que su contestación en mi recoge.
Rastro exhalado, huella
reconocible, evanescente torre
de olorosa verdad. Humano aroma
de mujer junto al hombre.
Amar es una forma de olor. Llegas
fragante. Llego. Nos acoge
la onda que huele a vida enamorada,
a claveles que en dos bocas se rompen.