lunes, 7 de febrero de 2011

Gary Moore, que no pare la música...

Cuentan que en los años noventa descubrió el blues y yo, le descubrí a él. Y quedé enganchada a su melena rizada ya para los restos. Era un pedazo de músico el irlandés éste y esa guitarra suya más que sonar, nos hablaba. Gary Moore murió anteayer, joven, demasiado... Que nos guarde tiempo y tiempo. Y que no pare la música...



Me encanta...

domingo, 6 de febrero de 2011

Bidasoa eta biok...

El Bidasoa, la Bidassoa, nuestro río... agua, fuente que nace y crece, caudal que ensancha el cauce que, poco a poco, humilde, va comiendo tierra de fondos y orillas para hacerse grande y hermoso, para besar suavemente las laderas verdes, para confundirse con árbol y hierba, para hacerse canal de los hombres y suavizar fronteras. Para salir al mar, como cuando se quieren buscar nuevos horizontes de vida, más anchos, más azules. Y duplica el paisaje. Que nuestro río bebe luz como el mejor de los espejos...



















 




 





Una mañanera de lujo la de hoy... el Bidasoa, la Bidassoa y yo.  Y quienes llevo siempre conmigo.

sábado, 5 de febrero de 2011

Cinco de febrero

Seis años hace hoy que murió el aita, otro cinco de febrero, sábado también, parece que fue ayer. Y lo días pasan, y pasan los años, y el tiempo, qué paradoja, que se va para quedarse, suma que te suma y que no pare la música... Mentiría si os dijera que me duele su ausencia, ya no, pero daria un trozo de mí por verle de nuevo, un beso y ya. Aunque luego miro a Roman y me reconcilio con esta jodida vida nuestra, porque le miro y lo veo... puedo ver al aita en su forma de mirar, ese ceño etxegoyen, sus gestos, las mismas manos largas y finas de su aitona, las mismas que tengo yo, tan iguales... le echo tanto pero tanto de menos… 

Aitatxo nerea, maite zaitut…





Cientos de veces, la hemos bailado cientos de veces en el salón de casa... Las Palmeras de Alberto Cortez,  el aita y yo. Y no había nada más...

lunes, 31 de enero de 2011

CAMBIOS

Lunes, comenzamos de nuevo, enero que se va y el año que avanza. Días de lluvia, el aire se renueva, tal vez mañana...


“Unas veces el cambio se prepara
en forma subterránea pero estalla
de modo brusco, abierto:
nova en el cielo
grieta en la tierra
inundación de luz en plena noche
lengua de fuego
asoma sorpresivamente en la mirada
del otro, vuelto otro, vuelto ajeno.

Otros cambios se gestan
imperceptiblemente.
tan gradualmente
que siempre quedan restos:
de la mirada, alguna
chispa
alguna vez.
De la voz, algún eco,
palabra no enfriada
todavía...”

-CAMBIOS de Circe Maia-