21 años y ciento ochenta y ocho centímetros después sigue sin parecerse a casi nadie, hace bien...
Un instante, un parpadeo, la vida quieta... tan lejos...
Roman, bihotza... Zorionak!
Maite zaitut.

Ostopoak gainditzen, bihotzeko erritmoa astintzen, zorua aldarrikatzen...
Bai bidean bai bizitzan ere.
Ardatzak...
Porque sé, como dice el poeta, que todo lo consumado en el amor no será nunca gesta de gusanos. El amor, eso es el cielo, ellos...
Algunas flores, una oración y todos los besos.
Blaya.