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domingo, 15 de diciembre de 2019

Gernikako Batzarretxea - Casa de Juntas de Gernika. Homenaje a los Lehendakaris del exilio José Antonio Aguirre y Jesús Mª Leizaola
















__________Lehendakari jauna,

Legebiltzar-lehendakari andrea,

Lehendakari ohiak,
Legebiltzarkideak eta agintariak,
Familia,
Jaun andreak,




Se ha escrito mucho sobre nuestro abuelo Jesús Maria de Leizaola. Un hombre con un destino excepcional, figura de una era que podría haber sacudido siglos de excepción cultural y fuerte identidad.

Detrás de la personalidad pública, había un esposo, el de María del Coro Loidi, un padre de seis hijos, Koldo, Begoña, Coro, Itziar, Arantxa y Estíbaliz y un abuelo de veintidós nietos. Un jefe de familia con un espíritu agudo y lúcido que por sus palabras, su estilo y su forma de ser, dejó en cada uno de nosotros imágenes y recuerdos. Permitirnos testimoniar en estos lugares tan simbólicos nos honra. Permitirnos el hacerlo cuarenta años después de su regreso bajo los vítores de una gran multitud, nos honra aún más.

Era un sábado por la tarde, en nuestros recuerdos era ayer. Un día que no dejó a ninguno de sus nietos indiferentes: un espléndido avión, decenas de flashes, una efervescencia colectiva. Ya sea al marchar para los de Paris y los de Bruselas, o al llegar para los de San Sebastián, sentimos que algo extraordinario estaba sucediendo. Como hoy, estábamos presentes y felices por estar juntos.

Al bajar del avión un hombre excepcional le esperaba. Élite de la Ertzaintza, guardaespaldas imponente, persona con refinamiento poco común y muy atento, Iñaki Larreategui acompañó a nuestro abuelo durante diez años. Rindamos un vibrante homenaje a este íntimo de la familia que el Lehendakari Zarra nombraba afectuosamente “ángel de la guarda” y que nos abandonó hace dos años.

De niños tuvimos el privilegio de vivir junto a nuestro abuelo, de observarlo y escucharlo. Los recuerdos que conservamos de ello son imborrables. A ese distinguido señor con traje de rayas, sombrero legendario y paraguas negro, lo acompañamos todos orgullosamente por las calles de San Sebastián, por el malecón de Zarautz o por los barrios de París. Era imperturbable, nunca vistoso ni agitado. Todo lo contrario. Una persona erudita, reflexiva y determinada. Tres dimensiones fuertemente relevantes en el atardecer de su vida, como un mensaje para la juventud. Tres dimensiones que juntas y en el contexto de su vida fueron vectores esenciales para llevar a cabo su obra política.

Erudito: largas horas leyendo, tomando notas y escribiendo. Los diarios eran su “oración matutina”, las librerías y bibliotecas lugares familiares. Ponía el saber y el conocimiento por encima de todo, fuera histórico, lingüístico o sociológico. Con una memoria fuera de lo común, poseía una cultura inmensa que nos dejaba mudos y a la que no cesaba de vincularse. Cicerón decía “La historia es la maestra de la vida”, siglos antes, Leizaola hubiera podido ser su discípulo.
Reflexivo: Hasta el final de su vida expresó su punto de vista, en libros, entrevistas o sencillamente con nosotros. Sumergirse en su pensamiento es un viaje fascinante, alternando entre el pasado de entonces, el presente de entonces y verdades que aún prevalecen. Se descubre una mente ágil, estructurada, moderna, orientada hacia lo humano, el futuro y la acción. Sus respuestas son densas, reflexionadas, precisas, apoyándose sobre hechos y datos para elaborar paso a paso una argumentación. Su pensamiento está lleno de convicción.

Determinado: Xabier Arzalluz decía de él que era un "roque". Sin oscilaciones rápidas, breves, sin oportunismo, el Lehendakari Zarra privilegió el tiempo largo, muy largo. “Pienso en el mar, lo fundamental es sobrevivir, superar el momento aquel”, decía. Su tiempo es el de los constructores, el de los caminantes resistentes que anhelan las cimas, el de quienes tienen objetivos. Siempre tenía ideas por satisfacer, algo a ir a ver, una meta a la que dirigirse, arrastrando con él a todos sus allegados en sus desplazamientos más originales. ¿Cuántos kilómetros de más hizo para ver monumentos desconocidos o puentes romanos, alguien como él que tanto se extasiaba ante las realizaciones más modernas de San Sebastián?

Erudito, reflexivo y determinado, estos tres rasgos de su personalidad fueron potentes catalizadores de su acción política, de una obra política perfectamente coherente y resonante con lo que era él, intrínsecamente.

Había que ser determinado para convertir el ideal de Sabino Arana Goiri en máquina de conquista electoral y ganar trece de los dieciséis escaños de diputados en las Cortes en 1933. Había que ser determinado para imponer un estatuto de autonomía. Había que ser determinado para imaginar la bandera vasca ondeando de nuevo en los ayuntamientos, las plazas y los balcones de Euskadi. Había que ser determinado para no ceder ante la tentación de un regreso prematuro en 1975 y soportar cuatro años más hasta poder cerrar completamente el oscuro paréntesis de este país. Su obra no es la de un intelectual, sino la de alguien firmemente visionario y comprometido en la acción y el terreno. Decía con ahínco: “Voy a la parte de conflicto más que a las ideas que se ponen en el papel”.

En esta fecha de aniversario, demos todos juntos su importancia a una frase que le gustaba repetir “Euskadi para los vascos pero los vascos en Euskadi". Esta tierra nunca cesó de faltarle, la separación fue cruel e inhumana. Así fue como deseó tanto para la boda de su hija mayor, una iglesia dominando el Bidasoa para distinguir mejor las montañas de Euskadi. Así fue como tomó considerables riesgos para participar al Aberri Eguna de 1974. Volver a tierra vasca una vez cumplido su deber daba sentido a su vida… quizás podía incluso ser el sentido de su vida.

Vasco por linaje, educación, e ideal, Leizaola escogió unir su destino al de su país y aceptar humildemente su deber. El Lehendakari Leizaola encarna por sí solo un modelo de implicación, un modelo de convicción, un modelo de valores sanos y generosos. No solamente era de sangre noble y elegante parecer, toda su obra fue nobleza y elegancia. Una nobleza y una elegancia a la imagen de los cuatro puntos cardinales de su existencia: “Cabeza, corazón, patriotismo, sacrificio”.

Podemos lamentar que el Lehendakari Leizaola, que fue el cimiento de una familia y el cimiento de una nación, rehusara escribir su autobiografía, ejercicio éste de autosatisfacción por excelencia, como decía. Nosotros, sus nietos, somos los depositarios de una herencia familiar. Vosotros, dirigentes elegidos, sois los depositarios de una herencia institucional. Cada uno a nuestra manera, conscientes del camino trazado, transmitamos este rico patrimonio a las generaciones jóvenes y seamos fieles al mensaje que les envía: “Que tenga esperanza y que sepa que del trabajo sale todo. Que ser nacionalista es entregarse al servicio del país”.

Eskerrik Asko Lehendakari Zaharra,
Eskerrik Asko Aitona   ___________________________________________  Xavier Bidel Leizaola



























domingo, 29 de noviembre de 2015

Sukarrietan, 112 urte ta gero...






___________ Y cuando del respeto que nos merezcamos nosotros, nazca en los demás el respeto a que nos hubiéramos hecho acreedores, entonces habremos dado el primer paso en uno de los más modernos y principalísimos aspectos de los que algunos llaman, no sin razón, cuestión nacional...
SABINO ARANA y GOIRI _______
(26-01-1865 // 25-11-1903)

                                                                                                                                                                                                    (Fragmento
                                                                                                                                                     "La conciencia de nosotros mismos"
Articulo publicado en el nº 30 de El Correo Vasco
 3 de julio de 1899) 

viernes, 31 de julio de 2015

Inazio Deunaren eguna dugu gaur...

♫ ♩ ♬ ♪ ♫ ♩ ♫ ♩  Iñaxio, gure patroi aundia, Jesusen konpainia fundatu eta dezu armatu… ♬ ♪ ♫ ♩

31 de julio,  día de San Ignacio, de reconocimiento y congratulaciones, porque hoy hace 120 años, ahí es nada, nacía Euzko Alderdi Jeltzalea. Y aquí seguimos, JELpean.
Yo no soy nadie, sólo este corazón agradecido y orgulloso: raíces y alas, qué hermoso legado el de nuestros mayores. Sepamos honrar su memoria, estar a su altura. Procuremos...

♫ ♩ ♬ ♪ ♫ ♩ ♫ ♩   Gau eta egun, guk guztiok pakea dezagun, beti, gau eta egun… ♪ ♫



domingo, 25 de enero de 2015

Sabino Arana Sariak -2014- Premios Sabino Arana



Este año tampoco he podido acudir, ya van cuatro seguidos... recuerdo que aquel último domingo llovía a mares en Bilbo... hoy, mentores, premiados y amigos todos han tenido un día sencillamente espectacular, sólo a la altura de ese Arriaga lleno hasta la bandera... con la ausencia de Alex Salmond, ex-ministro principal de Escocia, el pianista Joaquín Achucarro Arisqueta, la empresa elorriotarra LINCE-La Industrial Cerrajera, la escritora y bibliotecaria Arantzazu Ametzaga Iribarren, la Asociación de Donantes de Sangre de Euskadi y la Federación Vasca de Herri Kirolak-Sokatira han protagonizado una sencilla ceremonia, emocionante y kattuttera, Sabino Arana Sariak -2014- Premios Sabino Arana...
Leo la reseña-resumen del Lehendakari Urkullu... talento, constancia, trabajo bien hecho, generosidad, solidaridad, identidad... tan bien dicho que para qué añadir más... salvo mi reconocimiento expreso al espléndido discurso de Juan Mari Atutxa, Presidente de la Fundación Sabino Arana, anfitriona hoy, presente siempre...
Basque Country, Euskadi munduan!!!!

Sabino Arana, en el Teatro Arriaga, y en la historia.
José Manuel Bujanda, Buji, hoy, en Noticias de Gipuzkoa...

________  Hoy se procederá a la entrega de los Premios de Sabino Arana Fundazioa en el Teatro Arriaga en su XXVI edición. Los premios se otorgan anualmente el último domingo de enero con motivo del aniversario del nacimiento del fundador del nacionalismo vasco, el 26 enero de hace 150 años. Con estos galardones se reconoce a las personalidades, instituciones o colectivos por su capacidad de entrega y vocación de servicio a la sociedad.
En esta ocasión, la Asociación de Donantes de Sangres de Euskadi, la escritora y bibliotecaria Aran-tzazu Ametzaga, Industrial Cerrajera, la Federación Vasca de Herri Kirolak-Sokatira y Joaquín Achúcarro serán los galardonados. Alex Salmond, exprimer ministro de Escocia, uno de los premiados, ha comunicado que no podrá acudir porque le coincide con su nombramiento como candidato del SNP por la circunscripción de Gordon. Enhorabuena eta zorionak!
Quien lleva el nombre de la Fundación, Sabino Arana y Goiri, fundó EAJ/PNV, partido por el que llegó a ser diputado por Bizkaia, y lo hizo para defender los intereses e inquietudes de aquellos vascos que vieron cómo su cultura y lengua, su voluntad de seguir siendo colectivo vasco consciente, se ninguneaba. Murió a la temprana edad de 38 años dejando plasmada su ideología en 33 obras poéticas, 14 libros políticos y literarios y más de 600 artículos en prensa. Aún en la actualidad, su pensamiento continúa siendo polémico, criticado por sus detractores, quienes denuncian su supuesto fundamento racista y xenófobo, y justificado por sus seguidores, quienes sostenemos que las críticas provienen del nacionalismo español, que no tiene en cuenta su contexto sociopolítico e histórico.
El nacionalismo vasco promulgado por Arana nació en una época de bruscos cambios y crisis que resultan fundamentales para su comprensión: la caída del antiguo régimen, el florecimiento de las ideas liberales centralistas y laicistas, el caciquismo, la crisis del carlismo tras su derrota militar y la pérdida de los fueros, la crisis del nacionalismo español, las políticas coloniales y los procesos de emancipación colonial, los inicios de la revolución industrial, el surgimiento del socialismo, y la inmigración y la paulatina desaparición del euskera y de la cultura vasca.
Sabino Arana fue un innovador para su época, un hombre que generó tensión positiva en muchas conciencias. En muchos hogares vascos sus ideas causaron conmoción, preocupación e incomodidad. Acuñó para el devenir de la historia un mensaje clave y fundamental, un sueño compartido, el “Euzkotarren Aberria Euzkadi da-Euzkadi es la Patria de los vascos”.
Fue moderno, internacionalista y demócrata. Su internacionalismo le costó la cárcel por solidaridad con el pueblo cubano. Planteó los retos que los vascos necesitábamos para afrontar el nuevo siglo XX que se iniciaba. Se opuso a las posiciones de dominio que pretendían las instituciones centralistas, tanto las políticas, como las sociales, culturales e intelectuales. Fundó EAJ/PNV como agrupación de aquellos vascos que más allá de la no aceptación del despojo político-institucional practicado en tierras vasca tras la abolición violenta de los fueros en nombre de la unidad de la nación española, afirmaron el ser nacional del pueblo vasco, proclamaron ante la historia su objetivo político, Euzkadi, y se unieron para la consecución pacífica y democrática de los derechos políticos inherentes a tal condición. Conectó con las corrientes nacionalistas europeas de finales del XIX y aplicó en Euskadi el principio de las nacionalidades en boga en Europa. Frente a las estructuras imperantes conectó con la sociedad vasca de principios y se adaptó a los retos que le tocó vivir.
Y hoy, 150 años más tarde, aquella su voluntad política se revalida en la defensa y afirmación de una personalidad colectiva concreta, de una nación vasca, una Euskadi de siete herrialdes definida en su voluntad.
No se trata de renunciar a nada de lo sustancial para la defensa y promoción de todo lo particular, pero justamente para defender mejor y ser más útil a Euskadi debemos continuar ocupando la primera línea política y esto se consigue con la confianza mayoritaria de un electorado que en una parte nada despreciable son electores que pueden variar sus ejes de prioridad o simplemente que no estaban allí presentes hace unos años. Hoy y aquí muchas de las razones que motivaron el surgimiento del nacionalismo vasco persisten vigorosamente.
El nacionalismo es válido como defensa de lo propio, como forma de aproximar la política a los ciudadanos y afirmación de una personalidad colectiva que se abre al mundo. Es suma e integración de razones históricas, emociones y sentimientos, pero también, pragmatismo y posibilismo para solucionar los problemas cotidianos de nuestros conciudadanos.
La historia fijó convencionalmente unos límites estatales que parecían definitivos y que se codificaron inmediatamente con el halo de lo que inevitable e indiscutible estaba prescrito desde el comienzo de los tiempos. Estas unidades cumplían unas funciones que, tal vez incluso, fueron adecuadas a las exigencias de su momento. Los ámbitos estatales fueron en su origen áreas de mercado unitario con moneda, ejército propio, zona de producción, consumo y fronteras aduaneras. El Estado, ámbito que dominó la escena mundial, ámbito de la revolución industrial, que llevó a cabo la colonización de gran parte del globo, soportó, recuperándose de la barbarie de cruentas guerras, motines y revueltas en su interior, albergó el desarrollo cultural y tecnológico más grande con decisivas aportaciones al arte y al saber humano.
Un Estado en el que el refinamiento de la vida burguesa llegó en él a sus mejores cotas, y cobijó al movimiento obrero y sus reivindicaciones. Ese Estado tan indiscutible y creador en muchos aspectos, tan destructor en otros, es el que aparece cuestionado por viejas fisuras mal cerradas que parecían soldadas para siempre, y por otras nuevas que el desarrollo económico y tecnológico ha producido. Tal vez se trate de que la historia, pura dialéctica, quite lo que dio, o que perezca cuando cambian las circunstancias que le dieron nacimiento.
Porque lo histórico, como lo efímero, aunque por eso de lo cotidiano nos lo lleguemos a creer, no es eterno ni permanente. Hoy pues, 25 de enero de 2015, 150 años después de su nacimiento, nos reafirmamos radicalmente con natural e íntima convicción en aquello de “Euzkotarren Aberria Euzkadi da-Euzkadi es la Patria de los vascos”.
Reitero la enhorabuena más sincera a las mujeres, los hombres, las empresas, las federaciones y asociaciones que la fundación que lleva el nombre de Sabino Arana ha tenido a bien con gran tino galardonar en esta la XXVI edición de 2015. 
Zorionak!


sábado, 24 de mayo de 2014

Izaskun Bilbao Barandika

Frenético fin de campaña, como casi siempre... Los mensajes parecen acumularse, todo se acelera, menuda paradoja. Digo que para qué tanto correr, porque nada se gana en un día aunque éste sea el día dé, víspera de casi todo. Pero la vorágine nos puede. Unos, otras, candidatos todos, ellos, ellas, acompañantes y algún palmero... empeñados en llegar hasta el último rincón del universo se lanzan ya no tanto a la calle como al ruedo de las redes sociales y lo hacen con el turbo puesto. Cuando lo que debiéramos hacer es justo lo contrario: aparcar el bólido y sentarnos cómodamente frente al ordenador o en el banco de la plaza. Y pensar en voz alta. Y conversar con el de enfrente, con el de al lado. Pero eso no lo hace casi nadie y eso es lo que todos deberíamos hacer, hablar, debatir, confrontar, discutir... Y dejar las malas artes para nunca después, digo para nunca-nunca.

Las Europeas no son elecciones que despierten pasiones desenfrenadas, cierto, pero estos quince días de ir y venir en busca del voto han sido no diría impredecibles pero si movidos, raros... Tanto que la foto fija de la campaña es mala, pero mala de solemnidad: desenfocada, sin encuadre y retocada con un insultante fotoshop. Le llama Europa pero no, que lo que hay es demagogia de libro y mucho postureo: los unos para hacer ver que su candidato machista no dijo lo que todos oímos, o sea en su línea, a piñon fijo, mentir y tomar a la gente por idiota; el de los otros, levantando el mentón para poder respirar mientras siguen con el agua de sus propias contradicciones al cuello, disimulando guerras internas e intestinas y vendiendo nada salvo el despropósito de los primeros, qué poquita ambición, qué escaso bagaje...; y el de los demás, sopa de siglas, intentando girar el foco de atención hacia sí, que la España de circunscripción única hace bueno el dicho aquél de que quien reparte se lleva la mejor parte, vendiendo la revolución del todo es posible, no importa el espectro, un extremo, el otro, que yo te digo lo que tú quieres oír que para eso me debo a mi público. Y creo, sinceramente, que quienes se han mantenido alejados de esta estrategia del todo vale y el y tú más serán los que ganen, no sé si las elecciones, pero si el favor de los electores. Y eso es apuntalar proyecto y credibilidad. Eso es tomarse en serio el valor de la política.

Hablo de política, si, de política y de políticos, de elecciones, de proyectos, de trabajo y de gestión, de compromiso, también en Europa. La gente las está pasando crudas, no está el asunto para chistes que eso es en lo que se han convertido apariciones y discursos. Izquierda o Derecha son conceptos que se prostituyen por quienes o hacen de ellos dogma de fe o consideran suficiente con enarbolar esa bandera para luego, sin más explicaciones, terminar por asumir, unos y otros, los mismos postulados. Digo que dónde la diferencia entre PP y PSOE en los últimos años... no será en el Europarlamento... Digo que a quien me dice, dame tu voto, lo mínimo que le exijo es que venga de frente, que me respete, que no soy idiota. Y lo que quiero para mi es lo que deseo para cualquiera, sin distinción de credos ni ideología. Y en esta campaña ha habido más cálculo electoral que verdades, más paja que trigo, más ombligo partidista que compromiso con la gente, incluida la de cada cual.

En esta maraña de gestos y muecas de manual ha habido, sin embargo, quien se ha mantenido en su sitio desoyendo el ruido mediático de cañetes y valencianos y denunciando el silencio atronador de la habitación sin muebles en el que se resume –a tenor de la información que proporciona la propia cámara- el paso de según quienes por el Europarlamento. Digo que es muy difícil tomar en serio a quienes, en una lista de setecientos y pico, se pierden allá por el furgón de cola, ni te cuento a quienes dicen querer estar en Europa para, seguidamente, decir que lo mismo se van, que su modelo es Venezuela. La cuadratura del círculo, como siempre… Por eso se hace imposible no atender a quien ha sido reconocida in situ como una de entre los parlamentarios más constantes y trabajadores, una mujer a quien todos identifican con una forma seria de hacer política, de hacer país, I am basque.

No se arruga ante las dificultades, quien llama a su puerta recibe atención, sabe escuchar y de lo que habla, tiene un equipo que trabaja tanto como ella, todo suma, y no promete imposibles pero compromete su palabra cuando dice, lo intentaré. Y en Euskadi, quien compromete su palabra se desnuda del todo: esto es lo que hay, soy yo, Izaskun Bilbao Barandika. Y así es…

Su trayectoria política, intachable. Su bagaje, cinco años de trabajo cuyo resultado se ve. Su proyecto, el de EAJ. Su plataforma, Coalición por Europa. Su horizonte, el interés de todos los vascos, sin excepción. Su objetivo, el nuestro: más Euskadi en una nueva Europa. 

Izaskun Bilbao Barandikarekin bat egiten dut nik!

EUSKADI GEHIAHO EUROPA BERRIAN!!!


 































domingo, 20 de abril de 2014

ABERRI EGUNA 2014

EUSKADI EUROPARA BEGIRA 

Euskadi mira a Europa. Lo hace hoy como lo hizo siempre. Porque nuestra concepción vital nos ha llevado a interpretar que el mar que nos limita territorialmente no es una barrera que nos obliga a encerrarnos en nosotros mismos. Al contrario. Desde siempre hemos creído que el mar era una puerta natural que nos acercaba a otras realidades. A otros pueblos con los que hemos querido convivir y relacionarnos. Cada cual con su identidad, con su cultura, pero desde el respeto y la cooperación. Con voz propia en un concierto mancomunado. 

Ya desde el siglo XV hay constancia de un ‘consulado’ denominado ‘vizcaíno’, y en el que se daban cita también guipuzcoanos y navarros, en el epicentro económico y comercial de la Europa de la época, Brujas -“Hoc est sigilium nationis Bizkaine”-. Desde entonces, y de manera permanente, los vascos nos hemos vinculado al proyecto europeo buscando compartir nuestro porvenir con los pueblos de nuestro entorno. Defendiendo nuestros intereses mutuos y construyendo lazos comunes que nos hicieran progresar en el devenir de los tiempos. Miramos a Europa porque somos Europa. En ella está nuestro lugar como comunidad nacional. Lo invocamos ya en el año 1918, cuando representantes de este partido, el Partido Nacionalista Vasco, acudían a Versalles ante la invocación por parte del presidente Wilson del derecho de autodeterminación para los pueblos europeos tras el final de la I Guerra Mundial. 

Lo repetimos en 1933, en la celebración en Donostia del segundo Aberri Eguna, cuyo lema fue precisamente “Euzkadi- Europa”. Lo reiteramos tras la segunda gran guerra, en 1947, con nuestra representación en los Nuevos Equipos Internacionales, embrión del Movimiento Europeo y germen de la Comunidad Europea alumbrada por Schuman, Monet, De Gasperi o Adenauer. 

Hoy, en la conmemoración del Aberri Eguna 2014, Euskadi, la patria de los vascos, sigue mirando a Europa. Reivindicamos el reconocimiento del Pueblo Vasco y el derecho que le asiste a decidir libre y democráticamente su futuro en igualdad de condiciones con el resto de naciones de nuestro entorno. 

El Pueblo Vasco encuentra su presencia y expresión en dos realidades distintas, en dos Estados que se resisten a reconocer su carácter diferencial. En Francia, los territorios de Laburdi, Nafarroa Behera y Zuberoa, que concitan el apoyo de su ciudadanía para el establecimiento de una Colectividad Territorial que les dé armazón administrativo, cultural y económico. Al sur, en el Estado español, la Comunidad Foral Navarra y la Comunidad Autónoma Vasca completan el mapa político-administrativo de esta Nación. Un Pueblo Vasco con tres ámbitos de decisión que deberán respetarse escrupulosamente para dotarle de legitimidad democrática. 

Nuestra aspiración es esa Euskadi, ese conjunto de ciudadanos que conforman un espacio físico característico, que va de Adour al Agüera, de Aquitania al Ebro. Y decimos ciudadanos, por encima del territorio, de los signos comunes de identidad, de la cultura, de la lengua. Porque el nacionalismo vasco del siglo XXI entiende que el rasgo más importante que sustenta un proyecto político común es la voluntad de las mujeres y hombres que lo conforman. 

Esa es la patria de la que hoy hablamos y reivindicamos, Euskadi, la patria de los vascos El Día de la Patria Vasca no es una conmemoración contra nadie, ni una exaltación sectaria de enfrentamiento de identidades. Para los nacionalistas vascos, el Aberri Eguna es una afirmación del derecho que nos asiste a conformar una estructura política, económica, social y cultural propia. Es una aspiración legítima de supervivencia comunitaria, de identificación de una sociedad, de una ciudadanía, con su entorno inmediato. Y en ese anhelo respetamos a quien no se identifique con el mismo. La voluntad, el sentimiento de pertenencia a una comunidad y a compartir su destino, ni se impone ni se veta. La Euskadi del siglo XXI a la que aspiramos será la suma de identidades, la convivencia entre diferentes, el respeto a la mayoría y a la minoría, o no será. 

Aspiramos a construir una sociedad que se diga vasca con todos los que pretendan unir su destino personal o familiar al porvenir de este pequeño país que no pretende ser ni mejor ni peor que los demás, sino ser él mismo. 

Queremos amar lo que somos sin odiar lo que no somos. Y en ese ‘ser’, entendemos la identidad vasca como factor de desarrollo humano. Desarrollo de un futuro en solidaridad frente a un individualismo que desprotege a las personas. Desarrollo de una comunidad de valores que 
apuesta por el bien común, por el crecimiento económico, cultural, social y político, por la solidaridad, por el respeto a los derechos de todas las personas. Desarrollo de una comunidad que se ve proyectada en los valores que iluminaron la idea de una Europa democrática, pacífica y justa. En esa Europa, de alma y de respeto en armonía, queremos crecer con voz propia. 

En defensa de esa Comunidad Nacional Vasca, generaciones de mujeres y hombres de esta colectividad han sufrido en carne propia opresión, violencia y sufrimiento. Y en el nombre de esa misma Nación Vasca también se ha sometido a una parte de la ciudadanía al horror del terrorismo y la persecución. 

Hoy, afortunadamente para este Pueblo, construimos un nuevo tiempo de paz. 

Son las personas las que configuran una patria, y los derechos básicos de aquellas son los que construyen la estructura de cualquier entidad, organismo o institución que les agrupe. Por eso, nuestra aspiración de hoy es poder consolidar en Euskadi una convivencia sin violencia. Sin imposiciones. Sin el sometimiento de la fuerza, de la coacción o de la restricción de derechos. Tenemos la obligación de pasar página. Sin olvidos. Sin odio. Asumiendo cada cual la responsabilidad de nuestros propios hechos. Una paz que alimente las posibilidades de impulsar una oportunidad inédita que nos permita establecer las reglas de juego para que nos enfrentemos a un gran acuerdo de convivencia en el que decidamos juntos cómo y de qué manera queremos vivir en el futuro. Una nueva Comunidad Nacional para avanzar juntos y decidir por nosotros mismos cuál puede y debe ser nuestro porvenir. 

Dos son los objetivos concretos que nos unen en la conmemoración del Aberri Eguna 2014. Por un lado, la conformación de un consenso básico de Paz y Convivencia que abra las puertas a un nuevo tiempo de concordia en Euskadi. Y, en segundo término, iniciar un debate incluyente que propicie un singular avance del autogobierno en Euskadi. Un acuerdo democrático que posibilite el reconocimiento y su adaptación a las normativas básicas del derecho a decidir. 

Esa es la nueva Nación Vasca que proponemos. Más paz, más convivencia, más libertad. Para vivir mejor. 

La paz exige la rápida eliminación efectiva y compulsada de todos los arsenales militares utilizados en el pasado para la práctica del terror. La paz exige el reconocimiento de un daño injustamente provocado a unas víctimas y a una sociedad que necesitan sentir verdad y humanidad en quienes han decidido poner fin a años de estrategia de sufrimiento. 

La paz exige la acción de una justicia humanizada que practique, desde la capacidad que las leyes permiten, un escenario de resocialización de quienes hayan abjurado de la violencia y pretendan incorporarse a un nuevo tiempo de convivencia. 

La paz exige inteligencia política, responsabilidad de Estado, para procurar que el tránsito a una nueva sociedad sea efectivo y diligente. 

La paz exige acuerdo político e institucional en beneficio del bien común, dejando a un lado el rédito político de la confrontación partidaria. 

Afianzar la paz, establecer el camino de una nueva convivencia de respeto a los derechos humanos, facilitará notablemente afrontar nuestro segundo objetivo: la articulación de un nuevo estatus político para Euskadi. 

La pervivencia de la violencia ha imposibilitado durante años encauzar el gran desafío de impulsar y renovar nuestra capacidad de autogobierno. Siempre creímos que la violencia no podía condicionar la agenda política de este país. Pero estaba claro que mientras la fuerza se ejercitara como estrategia de motivación política, mientras se coartara con la intolerancia y la amenaza a la libre opinión de vascos y vascas, cualquier debate sobre el futuro político de Euskadi resultaría difícilmente llamado al éxito. 

Sin violencia de por medio, hoy todo es posible. La herramienta es el diálogo y el contraste. Negarlo supondría un fraude a la democracia. Vetarlo, un retorno a las posiciones de fuerza, a la imposición y al conflicto permanente. 

Euskadi quiere actualizar su autogobierno. No por pura reivindicación política, sino porque el autogobierno es para los vascos una garantía de bienestar y de desarrollo humano y colectivo. La construcción institucional en Euskadi nos ha reportado crecimiento económico y servicios públicos básicos eficaces, principalmente en la Comunidad Autónoma Vasca. 

Nuestro camino no ha sido equivocado. La fortaleza de nuestra identidad y el interés común de la sociedad vasca nos han llevado a ahondar en el autogobierno, que ha sido y es progreso, bienestar y calidad de vida. Por todo ello, debemos seguir fortaleciendo nuestra identidad y el interés común de la sociedad vasca. No renunciamos al estatus de autogobierno conseguido. Al contrario, queremos crecer institucionalmente desde esta base, para consolidar nuestra posición en el mundo. 

Necesitamos alcanzar un ritmo de desarrollo que es imposible de lograr mientras dependamos de circunstancias de terceros países. Y esto exige aplicar y estructurar políticamente el principio de soberanía, esto es, derecho y capacidad para decidir nuestro propio futuro. No por enfrentamiento político sino por el interés de la ciudadanía. Porque los vascos y las vascas ambicionamos un futuro mejor, y porque nos asisten los mismos derechos que al resto de naciones en el mundo. 

Anclarse en la uniformidad y/o en los ámbitos de poder ya alcanzados, es quedarse atrás, perder posiciones ante la realidad que viene. Aspiramos a disponer de una estructura política propia que nos permita proteger y desarrollar nuestra identidad social, económica, cultural y política. Los vascos y vascas queremos vivir mejor, con certidumbre sobre el empleo, sobre el bienestar, con servicios públicos de primer nivel. Con fortaleza económica. 

Nuestra estrategia tiene como objetivo favorecer el crecimiento de Euskadi, crecer desde el punto de vista político, social, económico e institucional, lograr la progresiva institucionalización que suponga el reconocimiento de Euskadi como una Nación libre en el concierto internacional. El crecimiento económico y el crecimiento institucional son la base que debe sustentar el logro de un mayor desarrollo y cohesión social. Crear riqueza bien distribuida para tener una sociedad cohesionada y pujante en Europa debe ser nuestra alternativa. Ejercer la soberanía día a día, consolidando los espacios conquistados y dando nuevos pasos. 

Euskadi es una vieja Nación que se renueva y fortalece. Euskadi debe ser Nación en Europa. Junto a algunas que ya están, como Estonia o Croacia. Junto a otras que piden paso, como Escocia, Flandes o Catalunya. Una nueva Europa que contribuya, mediante la actualización del Tratado de Lisboa, a la constitución de un gobierno común ajustado a los requerimientos del siglo XXI y al reconocimiento del papel activo de los sujetos políticos distintos de los Estados miembro. En tal sentido, la Unión Europea deberá reconocer realidades nacionales como la de Euskadi y arbitrar mecanismos jurídicos para la habilitación de la ampliación interna de la Unión, siguiendo los principios y condiciones -criterios de Copenhague- que han articulado las ampliaciones externas. Esta ampliación interna y la mejora de los cauces de participación ciudadana contribuirán a un funcionamiento más democrático y transparente del entramado institucional y de los procesos de decisión de la Unión. 

Debemos poner nuestro objetivo en ese ‘tren europeo’ que avanza. Vincular ‘soberanía política’ y ‘soberanía económica’. Sin confundir ‘soberanía económica’ con ‘proteccionismo económico’, porque queremos y necesitamos una Euskadi más independiente y, al mismo tiempo, también más abierta al mundo. 

En ese afán de construcción nacional avanzamos gradualmente, con ritmos acordes a cada ámbito territorial. Así, en la Comunidad Autónoma Vasca lideramos el proceso, a través de las iniciativas impulsadas tanto en materia de normalización como de nuevo estatus político. En Navarra queremos jugar un papel cada vez más activo en ambos retos, tanto el de la construcción de la convivencia, tan importante también en la Comunidad Foral, como el de la actualización de nuestro autogobierno. Y en Iparralde, concitamos sinergias para acrecentar la conciencia colectiva, buscando el reconocimiento de la colectividad territorial, primer paso de cara a formalizar una eurorregión que sitúe a vascos del norte y del sur en un marco de cooperación europea al margen de las fronteras estatales. 

El Parlamento Vasco ha iniciado estas pasadas semanas un nuevo procedimiento para abordar este reto del nuevo estatus con eficacia, responsabilidad y compromiso. No tenemos prisa. El vasco es un pueblo milenario y su voluntad de perseverancia le ha hecho sobrevivir con personalidad propia, incorporándose a los avatares que la historia y los cambios sociales han protagonizado en su entorno. Por eso, somos conscientes de que deberemos afianzar cualquier paso adelante para que el progreso de esta comunidad nacional se haga de forma equilibrada y segura. 

Tenemos ante nosotros una gran oportunidad para que Euskadi, no sólo la Comunidad  Autónoma Vasca sino también la Comunidad Foral Navarra e Iparralde, dé un paso decisivo en la definición mancomunada de nuestro futuro. Pese a la crisis y a la dificultad del momento, somos optimistas, porque estamos convencidos de que, con el empeño, la voluntad y el compromiso de la ciudadanía vasca, vamos a conseguir alcanzar los objetivos prefijados: la paz y la libertad de Euskadi. 

Por todo ello, en la celebración del Aberri Eguna 2014 hacemos un llamamiento a la ciudadanía de Euskadi a reivindicar nuestro derecho a la paz y a la libertad sacando a la calle el símbolo común que nos identifica, la ikurriña, representando en este gesto nuestra voluntad inequívoca de construir un nuevo país, una nueva sociedad en la que todos tengamos capacidad de expresión y decisión bajo el amparo del respeto a los derechos humanos. 

Respeto a la voluntad y a la diferencia. Respeto a la dignidad de las personas y a sus ideas para que nuestro Pueblo camine con paso firme a un nuevo tiempo en el que Euskadi será lo que su ciudadanía quiera que sea. 

Asimismo, invitamos a la ciudadanía vasca a participar en cuantos actos sean convocados para, desde el respeto, expresar nuestra pertenencia a la Nación Vasca y su derecho, desde la libre adhesión de cada cual, a decidir democráticamente su futuro. 

GORA EUZKADI ASKATUTA!! 

Euskadi, 20 de abril de 2014