jueves, 29 de enero de 2015

Sevilla, Enero 2015, Susona de leyenda. O así.
















_______ En el Barrio de Santa Cruz, en la antigua judería, hay una callejuela que parte desde La plaza de Doña Elvira y desemboca en el Callejón del Agua, muy cerca de la Calle de la Vida. Esta tortuosa calle, que antes tenía el nombre de Calle de la Muerte, actualmente se llama Calle Susona. La historia de la Susona que le da nombre está resumida en un azulejo sobre la puerta de la casa que habitó su familia a finales del siglo XV. Ésta es la historia...

Año de 1481... un siglo largo de persecución sin tregua a los judíos, miles y miles de muertos, y miles de conversos... Así las cosas, la colonia de judíos de Sevilla fraguaba un complot para hacerse con el poder de la villa y vengarse, con el apoyo de musulmanes, en justa represalia por la represión que los judíos venían padeciendo a mano de los cristianos in illo tempore. La conspiración estaba encabezada por el banquero Diego Susón, a la sazón padre de Suona Ben Susón, conocida como Susona, una joven a la que los lugareños decían también, “la fermosa hembra”, que debía ser un rato guapa la moza...

Susona mantenía relaciones amorosas con un chaval de noble y cristiana familia. Un día supo, por azar, de las andanzas de su padre y compañía. Así, temiendo por la vida de su enamorado, le puso al corriente de la cosa rogándole que se pusiera a salvo. Pero el muchacho lo que hizo fue informar a don Diego de Merlo, capitán de Sevilla, quien ordenó detener a los cabecillas de la conspiración. Fueron juzgados, condenados a muerte y seguidamente ajusticiados en Tablada, lugar de ejecución de los peores criminales, cuyos cadáveres permanecían todo un año colgados a la intemperie. Una vez recogidos sus restos, se enterraban en el cementerio de ajusticiados en el Compás del Colegio de San Miguél, frente a la Catedral. 

Esta fue la suerte que corrieron Diego Susón; Pedro Fernández de Venedera, mayordomo de la Catedral; Juan Fernández de Albolasya, el Perfumado, letrado y alcalde de Justicia; Manuel Saulí; Bartolomé Torralba, los hermanos Adalde y así hasta veinte ricos y poderosos mercaderes, banqueros y escribanos de Sevilla, Carmona y Utrera.

A partir de aquí termina la historia y comienza la leyenda, de la que existen al menos dos versiones: según una de ellas, repudiada por la comunidad judía y también por su novio cristiano, una desesperada Susona busca ayuda en la Catedral, donde el arcipreste Reginaldo de Toledo, obispo de Tiberíades, la bautiza y le da la absolución, aconsejándole que se retire a hacer penitencia a un convento, como así hizo. Permaneciendo allí muchos años para, finalmente, volver a su casa donde llevó una vida ejemplar hasta su muerte. La otra versión, diametralmente opuesta, cuenta que el susodicho obispo la visitaba asiduamente en el convento donde se recluyó, terminando por enamorarse de ella. La sacó de allí y se la llevó con él, manteniendo una larga relación de la que nacieron dos hijos. Finalizada ésta comenzó otra con un pudiente especiero de la villa pero que tampoco llegó a buen puerto. Después de muchos tumbos, terminó sola, pobre y apartada de todos.

En cualquier caso, fuera cierta una o la otra versión, cuando Susona muríó y se abrió su testamento, encontraron el siguiente mandato... “y para que sirva de ejemplo a los jóvenes en testimonio de mi desdicha, mando que cuando haya muerto separen mi cabeza de mi cuerpo y la pongan sujeta en un clavo sobre la puerta de mi casa familiar y quede allí para siempre jamás”. 

Se respetó su voluntad. Y durante más de un siglo, hasta bien entrado el 1.600, allí permaneció la cabeza de Susona. Macabro motivo por el cual la calle fue conocida durante muchos años como de la Muerte. La cabeza terminó por pudrirse y fue sustituida por un candil, que se cambió, definitivamente, por un azulejo donde se muestra su calavera. Azulejo que, en la actualidad, se acompaña de otro nuevo y de gran tamaño donde se resume la historia de la fermosa hembra Suona Ben Susón, conocida que fue como Susona. Al igual que se conoce hoy a la que fuera, antaño, Calle de la Muerte, una callejuela que parte desde La plaza de Doña Elvira y desemboca en el Callejón del Agua, muy cerca, eso sí, de la Calle de la Vida. 

Del Barrio de Santa Cruz, laberinto maravilloso de la Sevilla más callejolera que nadie imaginarse pueda.




Sevilla 2015, ese barrio de Santa Cruz: que están clavadas dos cruces...
















































































































































Ay... barrio de Santa Cruz,
Ay... plaza de doña Elvira,
hoy vuelvo yo a recordar 
y me parece mentira.
Ya todo aquello pasó, 
todo quedó en el olvido, 
nuestras promesas de amores 
en el aire se han perdido. 

Están clavadas dos cruces 
en el monte del olvido...

🎶🎵🎶🎵🎵

domingo, 25 de enero de 2015

Sabino Arana Sariak -2014- Premios Sabino Arana



Este año tampoco he podido acudir, ya van cuatro seguidos... recuerdo que aquel último domingo llovía a mares en Bilbo... hoy, mentores, premiados y amigos todos han tenido un día sencillamente espectacular, sólo a la altura de ese Arriaga lleno hasta la bandera... con la ausencia de Alex Salmond, ex-ministro principal de Escocia, el pianista Joaquín Achucarro Arisqueta, la empresa elorriotarra LINCE-La Industrial Cerrajera, la escritora y bibliotecaria Arantzazu Ametzaga Iribarren, la Asociación de Donantes de Sangre de Euskadi y la Federación Vasca de Herri Kirolak-Sokatira han protagonizado una sencilla ceremonia, emocionante y kattuttera, Sabino Arana Sariak -2014- Premios Sabino Arana...
Leo la reseña-resumen del Lehendakari Urkullu... talento, constancia, trabajo bien hecho, generosidad, solidaridad, identidad... tan bien dicho que para qué añadir más... salvo mi reconocimiento expreso al espléndido discurso de Juan Mari Atutxa, Presidente de la Fundación Sabino Arana, anfitriona hoy, presente siempre...
Basque Country, Euskadi munduan!!!!

Sabino Arana, en el Teatro Arriaga, y en la historia.
José Manuel Bujanda, Buji, hoy, en Noticias de Gipuzkoa...

________  Hoy se procederá a la entrega de los Premios de Sabino Arana Fundazioa en el Teatro Arriaga en su XXVI edición. Los premios se otorgan anualmente el último domingo de enero con motivo del aniversario del nacimiento del fundador del nacionalismo vasco, el 26 enero de hace 150 años. Con estos galardones se reconoce a las personalidades, instituciones o colectivos por su capacidad de entrega y vocación de servicio a la sociedad.
En esta ocasión, la Asociación de Donantes de Sangres de Euskadi, la escritora y bibliotecaria Aran-tzazu Ametzaga, Industrial Cerrajera, la Federación Vasca de Herri Kirolak-Sokatira y Joaquín Achúcarro serán los galardonados. Alex Salmond, exprimer ministro de Escocia, uno de los premiados, ha comunicado que no podrá acudir porque le coincide con su nombramiento como candidato del SNP por la circunscripción de Gordon. Enhorabuena eta zorionak!
Quien lleva el nombre de la Fundación, Sabino Arana y Goiri, fundó EAJ/PNV, partido por el que llegó a ser diputado por Bizkaia, y lo hizo para defender los intereses e inquietudes de aquellos vascos que vieron cómo su cultura y lengua, su voluntad de seguir siendo colectivo vasco consciente, se ninguneaba. Murió a la temprana edad de 38 años dejando plasmada su ideología en 33 obras poéticas, 14 libros políticos y literarios y más de 600 artículos en prensa. Aún en la actualidad, su pensamiento continúa siendo polémico, criticado por sus detractores, quienes denuncian su supuesto fundamento racista y xenófobo, y justificado por sus seguidores, quienes sostenemos que las críticas provienen del nacionalismo español, que no tiene en cuenta su contexto sociopolítico e histórico.
El nacionalismo vasco promulgado por Arana nació en una época de bruscos cambios y crisis que resultan fundamentales para su comprensión: la caída del antiguo régimen, el florecimiento de las ideas liberales centralistas y laicistas, el caciquismo, la crisis del carlismo tras su derrota militar y la pérdida de los fueros, la crisis del nacionalismo español, las políticas coloniales y los procesos de emancipación colonial, los inicios de la revolución industrial, el surgimiento del socialismo, y la inmigración y la paulatina desaparición del euskera y de la cultura vasca.
Sabino Arana fue un innovador para su época, un hombre que generó tensión positiva en muchas conciencias. En muchos hogares vascos sus ideas causaron conmoción, preocupación e incomodidad. Acuñó para el devenir de la historia un mensaje clave y fundamental, un sueño compartido, el “Euzkotarren Aberria Euzkadi da-Euzkadi es la Patria de los vascos”.
Fue moderno, internacionalista y demócrata. Su internacionalismo le costó la cárcel por solidaridad con el pueblo cubano. Planteó los retos que los vascos necesitábamos para afrontar el nuevo siglo XX que se iniciaba. Se opuso a las posiciones de dominio que pretendían las instituciones centralistas, tanto las políticas, como las sociales, culturales e intelectuales. Fundó EAJ/PNV como agrupación de aquellos vascos que más allá de la no aceptación del despojo político-institucional practicado en tierras vasca tras la abolición violenta de los fueros en nombre de la unidad de la nación española, afirmaron el ser nacional del pueblo vasco, proclamaron ante la historia su objetivo político, Euzkadi, y se unieron para la consecución pacífica y democrática de los derechos políticos inherentes a tal condición. Conectó con las corrientes nacionalistas europeas de finales del XIX y aplicó en Euskadi el principio de las nacionalidades en boga en Europa. Frente a las estructuras imperantes conectó con la sociedad vasca de principios y se adaptó a los retos que le tocó vivir.
Y hoy, 150 años más tarde, aquella su voluntad política se revalida en la defensa y afirmación de una personalidad colectiva concreta, de una nación vasca, una Euskadi de siete herrialdes definida en su voluntad.
No se trata de renunciar a nada de lo sustancial para la defensa y promoción de todo lo particular, pero justamente para defender mejor y ser más útil a Euskadi debemos continuar ocupando la primera línea política y esto se consigue con la confianza mayoritaria de un electorado que en una parte nada despreciable son electores que pueden variar sus ejes de prioridad o simplemente que no estaban allí presentes hace unos años. Hoy y aquí muchas de las razones que motivaron el surgimiento del nacionalismo vasco persisten vigorosamente.
El nacionalismo es válido como defensa de lo propio, como forma de aproximar la política a los ciudadanos y afirmación de una personalidad colectiva que se abre al mundo. Es suma e integración de razones históricas, emociones y sentimientos, pero también, pragmatismo y posibilismo para solucionar los problemas cotidianos de nuestros conciudadanos.
La historia fijó convencionalmente unos límites estatales que parecían definitivos y que se codificaron inmediatamente con el halo de lo que inevitable e indiscutible estaba prescrito desde el comienzo de los tiempos. Estas unidades cumplían unas funciones que, tal vez incluso, fueron adecuadas a las exigencias de su momento. Los ámbitos estatales fueron en su origen áreas de mercado unitario con moneda, ejército propio, zona de producción, consumo y fronteras aduaneras. El Estado, ámbito que dominó la escena mundial, ámbito de la revolución industrial, que llevó a cabo la colonización de gran parte del globo, soportó, recuperándose de la barbarie de cruentas guerras, motines y revueltas en su interior, albergó el desarrollo cultural y tecnológico más grande con decisivas aportaciones al arte y al saber humano.
Un Estado en el que el refinamiento de la vida burguesa llegó en él a sus mejores cotas, y cobijó al movimiento obrero y sus reivindicaciones. Ese Estado tan indiscutible y creador en muchos aspectos, tan destructor en otros, es el que aparece cuestionado por viejas fisuras mal cerradas que parecían soldadas para siempre, y por otras nuevas que el desarrollo económico y tecnológico ha producido. Tal vez se trate de que la historia, pura dialéctica, quite lo que dio, o que perezca cuando cambian las circunstancias que le dieron nacimiento.
Porque lo histórico, como lo efímero, aunque por eso de lo cotidiano nos lo lleguemos a creer, no es eterno ni permanente. Hoy pues, 25 de enero de 2015, 150 años después de su nacimiento, nos reafirmamos radicalmente con natural e íntima convicción en aquello de “Euzkotarren Aberria Euzkadi da-Euzkadi es la Patria de los vascos”.
Reitero la enhorabuena más sincera a las mujeres, los hombres, las empresas, las federaciones y asociaciones que la fundación que lleva el nombre de Sabino Arana ha tenido a bien con gran tino galardonar en esta la XXVI edición de 2015. 
Zorionak!


viernes, 16 de enero de 2015

Rúbricas...


















Sobremesa, alrededor de un par de mesas descuidadamente colocadas, en una plazuela de la Real Isla de León o conversaciones a volapluma y sabor a solera, tabanco y fino de Jerez. No arreglamos el mundo porque las cosas del querer son indisponibles pero no faltaron risas, confidencias, brindis, besos, dibujos de colores y hasta declaraciones de amor. Como para quejarse...

Solo me faltó el abrazo, aún pendiente, rúbrica de la felicidad. 
Mi gente...