domingo, 9 de octubre de 2011

Vencedora y vencida...


     

Anoche, tus marzos granas capitularon
ante mis mayos desarmados de juventud;
los marfiles histéricos de su beso me hallaron
muerto; y en un suspiro de amor los enjaulé.

Espiga extraña, dócil. Sus ojos me asediaron
una tarde amaranto que dije un canto a sus
cantos; y anoche, en medio de los brindis, me hablaron
las dos lenguas de sus senos abrasadas de sed.

Pobre trigueña aquella; pobres sus armas; pobres
sus velas cremas que iban al tope en las salobres
espumas de un mar muerto. Vencedora y vencida,

se quedó pensativa y ojerosa y granate.
Yo me partí de aurora. Y desde aquel combate,
de noche entran dos sierpes esclavas a mi vida...

                           -Capitulación-   César VALLEJO
           

sábado, 8 de octubre de 2011

Ene haserrea, nagusigabekoa...

                                          HERRIKOIA

Ene haserrea falta bazaizu
alferrik dira leunak zure begiak
eta ene muxua falta bazaizu
haizeak ezpainak hostogabetzen dizkizu.

Eta ene hitza falta bazaizu
ezin duzu inolaz ere kantatu
eta ene ametsa falta bazaizu
nondik sortuko duzu esperantza…

Ene oroitzapena falta bazaizu
zertarako bakarrik paseatu…
Eta ene gorputza falta bazaizu
bilusik zoaz, zoaz…



Si mi enfado te falta
en vano son dulces tus ojos,
y si mi beso te falta
el viento los labios te deshoja.

Y si mi voz te falta
ya no tienes cómo cantar,
y si mi sueño te falta
de dónde harás brotar la esperanza…

Si mi recuerdo te falta
a qué pasear a solas…
Y si te falta mi cuerpo
estás desnudo, desnudo vas..



Si ma fureur te manque
la douceur de tes yeux est vaine
et si mon baiser te manque
le vent effeuille tes lèvres.

Et si ma voix te manque
tu ne peux chanter nullement
et si mon rêve te manque
comment feras-tu naître l’espérence?

Et si mon souvenir te manque
pourquoi te promener seul…?
Et si mon corps te manque
ton corps est nu, absolument nu…



Nagusigabeko kantu, nagusigabekoa...


jueves, 6 de octubre de 2011

... y te lo digo.



Quiero llorar mi pena y te lo digo
para que tú me quieras y me llores
en un anochecer de ruiseñores,
con un puñal, con besos y contigo.

Quiero matar al único testigo
para el asesinato de mis flores
y convertir mi llanto y mis sudores
en eterno montón de duro trigo.

Que no se acabe nunca la madeja
del te quiero me quieres, siempre ardida
con decrépito sol y luna vieja.

Que lo que no me des y no te pida
será para la muerte, que no deja
ni sombra por la carne estremecida.


                                        Federico GARCÍA LORCA
                        -Quiero llorar mi pena y te lo digo-



Migueltxo maitea, egun handirarte!

Socarrón, guasa para regalar y siempre sonriente o casi. Esa media sonrisa, ay... Le gustaba potear y una buena jamada, su gente, los chistes malos, cantar rancheras y que le besaran los niños y yo. Ni siquiera el cáncer pudo con él, tampoco cuando parecía la sombra de sí mismo, con sus ciento-trece kilos más IVA, según él, convertidos en tristura y ganas de nada. Cuando dijo basta, lo dijo con todas las consecuencias y volvió a disfrutar de su gente, sus vinos, los amigos, una comida más ligera y de los besos que le daba allí donde nos viéramos. Creo que el único día que no lo hice fue el de mi boda, que no era cuestión de besar al cura en mitad de la ceremonia. Y ya no podré hacerlo más, o tal vez sí, que cada recuerdo con él casi lo es, sonrisas y un beso digo. Por mi, que no quede. 


Nos vemos por ahí, Migueltxo, en cualquier rincón del Irun de nuestros padres, el de mis hijos. Pero ve haciéndote a la idea de que la próxima será en la gruta de la amatxo del Juncal, por fin subirás a Peñas, con Bortxi, conmigo... Nere Migueltxo maitia, agur eta ohore! Egun handirarte. Maite zaitut.